La innovación tecnológica en la agricultura: El balance entre el conocimiento ancestral y la adopción emergente
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Antes de hablar sobre innovación tecnológica, es necesario definir primero qué entendemos por tecnología.
Por lo tanto y de forma breve, tecnología es el conjunto de métodos, saberes y principios que posibilitan la transformación de la naturaleza. Es un medio que brinda la posibilidad de actuar sobre ella, pero también es una manera de construir las relaciones humanas y la sociedad.
A partir de lo anterior, se desprende el concepto de innovación tecnológica, más amplio y englobador que el de adopción tecnológica, ya que incluye no solo a aquellas tecnologías que los productores toman del contexto, llamadas exotecnologías, sino también aquellas tecnologías que han sido generadas por los mismos productores como consecuencia de procesos de experimentación y adaptación tecnológica, llamadas endotecnologías.
Es así que en el contexto rural —que incluye procesos de producción agrícolas, pecuarios, forestales, acuícolas, entre otros—, la innovación tecnológica comprende tanto endotecnologías, resultado de la aplicación de conocimientos y prácticas ancestrales, así como exotecnologías, generadas a partir de investigaciones recientes, probadas y aplicables a los procesos productivos mencionados.
Por otro lado, hay un principio fundamental que guía el enfoque predominante en proyectos productivos: la importancia de invertir en tecnologías emergentes hoy, lo que resulta en una mayor producción y, por ende, en la mejora de los ingresos del productor.
Bajo el esquema anterior es que la conducta y la toma de decisiones por parte de los productores, con relación a las nuevas tecnologías propuestas por los agentes externos, se ve influenciada por su trayectoria histórica en el campo.
Es decir, la experiencia ancestral de manejar su tierra con prácticas de producción que hasta este momento les han dado buen resultado se enfrenta a la aparición de nuevas tecnologías legitimadas socialmente, así como a la necesidad de invertir en ellas para mantener o mejorar su posición en el campo en el que desarrollan su actividad.
Algunos ejemplos de nuevas tecnologías aplicables en la agricultura son:
- Agricultura de precisión.
- Sensores inteligentes.
- Drones.
- Inteligencia artificial.
- Plataformas de análisis de datos.
- Máquinas agrícolas automatizadas.
Estas, entre otras aplicaciones, evolucionan rápidamente por el avance tecnológico cada día más vertiginoso, obligando a los productores a estar actualizados para no caer en el riesgo de salir de competencia en un mercado cada vez más exigente.
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