El costo de la incertidumbre: Cómo la falta de extensión del T-MEC paraliza las inversiones de largo plazo en México
La expectativa de un horizonte de 16 años de estabilidad comercial bajo el T-MEC se ha desvanecido, dando paso a una realidad marcada por evaluaciones periódicas que funcionan como herramientas de presión política. Sergio Méndez, director general de BlackRock México, ha sido tajante al señalar que esta decisión representa una oportunidad perdida para detonar inversiones agresivas durante 2026. La carencia de una garantía de permanencia a largo plazo ha provocado que el capital institucional, tradicionalmente paciente, opte por una postura de espera, limitando el potencial de crecimiento económico derivado de la inversión privada que el país necesita para capitalizar sus ventajas competitivas.
La otra cara de la moneda: La narrativa de la infraestructura
No obstante, la lectura de mercado no es exclusivamente negativa. Mientras la incertidumbre jurídica afecta a México, la narrativa global de inversión está transitando desde la apuesta especulativa en empresas de software de Inteligencia Artificial hacia los activos físicos. José Luis Ortega, de BlackRock, sugiere que la verdadera certidumbre reside en los insumos básicos: energía e infraestructura. Si bien el mercado duda de los ritmos de adopción de la IA en mercados asiáticos como Corea del Sur y Taiwán, la necesidad global de capacidad de procesamiento físico abre una ventana de oportunidad. El riesgo real para México no es solo la incertidumbre del tratado, sino la incapacidad de ofrecer la infraestructura energética y física que el nuevo ciclo tecnológico demanda.
Balance estratégico
El desenlace de esta coyuntura dependerá de si México puede compensar la falta de certidumbre comercial con una mejora en su propuesta de valor como centro de infraestructura física. La incertidumbre del T-MEC no se eliminará en el corto plazo, por lo que el país debe dejar de depender del optimismo sobre el tratado para basar su atractivo en la solidez de sus activos reales. Aquellos sectores que logren alinearse con las necesidades de infraestructura de la revolución digital —como el suministro energético eficiente y la conectividad—, tendrán mayor probabilidad de atraer capital a pesar de la volatilidad política del acuerdo comercial.
Perspectiva Estratégica
Para las corporaciones con planes de expansión, el mensaje de BlackRock es un recordatorio sobre la gestión de riesgos en contextos de incertidumbre regulatoria. Es vital ajustar las proyecciones de retorno de inversión, incorporando el costo del riesgo político en los modelos financieros. Las empresas no deben paralizar sus planes, pero sí deben priorizar activos con alta resiliencia y diversificar sus fuentes de financiamiento. La estrategia debe orientarse hacia proyectos que tengan valor intrínseco en la cadena de suministro física, protegiéndose de la volatilidad que genera la revisión periódica del T-MEC.
Fuente: Téllez, C. (2026, 16 de julio). T-MEC, el tratado que frena la inversión de largo plazo en México. Forbes.https://forbes.com.mx/sector-manufacturero-pide-que-no-se-debilite-el-programa-immex/
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