T-MEC en la Balanza: Sheinbaum admite "variantes" en la ratificación y activa el Plan B comercial con Europa y Asia
- 21 ene
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La Presidenta reconoce que el tratado podría sufrir modificaciones, pero apuesta a que la integración de cadenas de suministro blindará la relación. Paralelamente, se finaliza la actualización del tratado con la UE para mediados de año.

La mañana de este 21 de enero de 2026, desde Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha calibrado las expectativas del sector privado respecto al futuro inmediato del comercio norteamericano. Ante la inminente mesa de negociación para la ratificación del T-MEC, la mandataria ha introducido un matiz semántico que no debe pasar desapercibido para los estrategas corporativos: el tratado sobrevivirá, sí, pero con "cambios o variantes".
La Integración como Escudo
Sheinbaum fundamenta su confianza en la realidad operativa más que en la voluntad política. Su argumento central es que la integración de las cadenas productivas entre México y Estados Unidos es tan profunda que es "muy difícil de romper". Incluso bajo escenarios de aranceles punitivos (una herramienta recurrente en la retórica de Washington), el flujo comercial persiste por pura necesidad industrial. Sin embargo, la admisión de "variantes" sugiere que México se está preparando para ceder o renegociar capítulos específicos (probablemente en reglas de origen automotriz, laboral o resolución de controversias) para mantener la estructura general del acuerdo. La llegada de una gran delegación de inversionistas canadienses en febrero refuerza la tesis de que el bloque trilateral sigue operando, a pesar del ruido político.
Diversificación: El Seguro de Vida Comercial
Consciente de la vulnerabilidad que implica depender de un solo socio, el gobierno federal ha acelerado su agenda de diversificación. Sheinbaum confirmó que la actualización del tratado con la Unión Europea está lista para firmarse a mediados de 2026. Además, se mantienen conversaciones activas con Brasil, Singapur, Corea del Sur y Francia. Respecto a China, la postura es de un equilibrio pragmático: se mantienen aranceles para proteger la industria nacional, pero se descarta un cierre total. El objetivo es transitar hacia un "comercio justo", reconociendo que cerrar la puerta al gigante asiático no es viable para la economía mexicana.
Perspectiva Estratégica
Para la Alta Dirección en México, el mensaje es claro: incertidumbre controlada. El T-MEC no desaparecerá, pero sus reglas de operación podrían ajustarse en el corto plazo. Las empresas deben auditar sus cadenas de valor ante posibles nuevas exigencias de contenido regional. Simultáneamente, la apertura hacia Europa y Asia deja de ser un discurso diplomático para convertirse en una necesidad operativa. México está vendiendo en Davos (vía Alicia Bárcena) "certidumbre y estado de derecho"; ahora toca demostrarlo en la mesa de negociación.
Fuentes:La Jornada, Presidencia de la República (Conferencia Matutina, 21 de enero 2026).







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