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Por qué el "boom" petrolero de 2026 representa un agujero fiscal para México

  • 10 mar
  • 2 Min. de lectura

Pese a que la Mezcla Mexicana roza los 90 dólares por barril debido al choque geopolítico, el rediseño fiscal de Pemex y el agresivo subsidio a las gasolinas anulan cualquier excedente para las arcas públicas.

La escalada bélica entre Estados Unidos, Israel e Irán ha detonado un choque petrolero global que, en décadas pasadas, habría significado un alivio presupuestario inmediato para México. Hoy, en pleno marzo de 2026, la realidad es diametralmente opuesta. Aunque el crudo Brent ha tocado los 119 dólares y la Mezcla Mexicana amenaza con romper la barrera de los 90 dólares por barril (muy por encima de los 54.9 dólares presupuestados por Hacienda), este escenario se traduce en una pérdida neta de recursos para el Gobierno Federal.  

El Subsidio al IEPS: Un Ancla Financiera

El primer factor que anula el beneficio macroeconómico es la política de contención de precios en los combustibles. Al mantener un precio fijo de la gasolina en 24 pesos por litro, el gobierno se ve forzado a absorber el diferencial del mercado internacional mediante la renuncia a la recaudación del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS).

Víctor Gómez Ayala, Economista en Jefe de Finamex, subraya que la combinación de un crudo caro, el tipo de cambio volátil y los estrechos márgenes de refinación reducen drásticamente la cuota recaudatoria. En términos llanos, lo que el Estado gana vendiendo petróleo más caro, lo quema subsidiando la gasolina para evitar un estallido inflacionario interno.

El "Derecho Petrolero del Bienestar" y la Renuncia al Excedente

El segundo factor es un candado estructural de reciente creación. La reforma del año pasado que instauró el Derecho Petrolero del Bienestar fijó una tasa inamovible del 30% sobre la producción para Pemex. Como bien señala Mariana Campos de México Evalúa, esta modificación cambió las reglas del juego: el gobierno abdicó de los ingresos variables.

Bajo este nuevo régimen tributario, el Estado ya no captura la "ganancia extraordinaria" (windfall profit) derivada de los altos precios internacionales. El excedente se queda en las cuentas de Pemex para oxigenar sus propios pasivos, dejando a la Tesorería de la Federación sin el tradicional colchón de ingresos petroleros.

Perspectiva Estratégica

Para la Alta Dirección y los analistas financieros, la lectura es de cautela extrema. Si el gobierno mexicano no se beneficia de este repunte petrolero y, por el contrario, drena sus ingresos tributarios vía el IEPS, el margen de maniobra de las finanzas públicas se estrecha peligrosamente en 2026. Las empresas deben prepararse para un entorno donde el Estado, necesitado de liquidez, será más agresivo en la fiscalización corporativa y recortará el gasto público en infraestructura y proveeduría. El "superpeso" o la aparente estabilidad de la gasolina tienen un costo oculto, y la factura fiscal se está acumulando rápidamente.

 

 

 

Martínez, S. (2026, 10 de marzo). El aumento del precio del petróleo no beneficiará a México. Energía a Debate. https://www.onexpo.com.mx/NOTICIAS/EL-AUMENTO-DEL-PRECIO-DEL-PETROLEO-NO-BENEFICIARA-_K6zYs/


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