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Choque energético y baja productividad obligan a Banxico a mantener las tasas

  • 25 mar
  • 2 Min. de lectura

La expectativa de dinero más barato se desvanece. El repunte inflacionario derivado de la crisis en Medio Oriente y el encarecimiento de los costos laborales estructurales presionan al Banco Central a adoptar una postura conservadora para proteger su credibilidad.

La decisión de política monetaria del Banco de México (Banxico) programada para este mes de marzo enfrenta un escenario adverso que no estaba en el radar a principios de año. El consenso entre firmas como Goldman Sachs, Bx+ y Pantheon Macroeconomics es contundente: recortar la tasa de referencia en este momento sería un error estratégico. El entorno macroeconómico exige cautela, dictada por una combinación tóxica de factores globales y deficiencias estructurales internas.

El Choque Energético y la Presión Externa

El primer bloque de contención para Banxico es el mercado petrolero. La crisis geopolítica ha comenzado a permear la economía mexicana de forma directa. Según el Inegi, los precios de los energéticos registraron un rebote quincenal del 0.61% en la primera mitad de marzo, rompiendo una racha de cuatro lecturas a la baja. Adoptar una postura laxa en medio de este choque correría el riesgo de generar efectos de segundo orden, donde el encarecimiento de la energía se traslade inevitablemente al precio final de bienes y servicios.

La Trampa Interna: Salarios Altos y Productividad Estancada

El segundo factor es de manufactura local y sumamente preocupante para la estructura de costos corporativos: la inflación de servicios, que se mantiene obstinadamente por encima del 4%. Esto es el resultado directo de incrementos sostenidos al salario mínimo que no han sido acompañados por eficiencia.

Entre el 2000 y el 2023, la productividad en México creció a un ritmo del 0.1%, abismalmente inferior al 1.8% promedio de la OCDE.

Esta asimetría significa que las empresas están pagando más por la misma (o menor) producción por trabajador. Al subir los costos unitarios, la presión inflacionaria se vuelve estructural.


Perspectiva Estratégica

Para los Directores de Finanzas y la Alta Dirección, el mensaje es inequívoco: el costo del dinero seguirá siendo alto por más tiempo del previsto. Banxico priorizará su credibilidad y el anclaje de las expectativas inflacionarias por encima del dinamismo económico a corto plazo. Las empresas deben ajustar sus modelos de financiamiento, postergar el apalancamiento innecesario y, sobre todo, enfocar sus inversiones de capital (CAPEX) en tecnología y automatización para compensar la caída de la productividad laboral y proteger los márgenes de ganancia en este entorno restrictivo.

Morales, Y. (2026, 24 de marzo). Inflación y energéticos inclinarían a Banxico a ser más cauteloso. El Economista. https://www.eleconomista.com.mx/economia/inflacion-energeticos-inclinarian-banxico-cauteloso-20260324-805768.html

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