Fuga de Capitales y Aversión al Riesgo: El conflicto en Oriente Medio golpea la estabilidad del Peso Mexicano
- 2 mar
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La escalada bélica entre Estados Unidos, Israel e Irán rompe la inercia positiva de la divisa, elevando el tipo de cambio por encima de las 17.33 unidades. Las tesorerías enfrentan el riesgo de una volatilidad prolongada.

La aversión al riesgo ha vuelto a dictar las reglas del juego en los mercados financieros. La mañana de este lunes 2 de marzo de 2026, el peso mexicano cedió terreno por tercera jornada consecutiva, cotizando en 17.3320 unidades por dólar. Esta pérdida operativa del 0.58% no responde a un ajuste técnico ordinario; es la reacción directa del capital global buscando refugio tras la escalada bélica sin precedentes entre Estados Unidos, Israel e Irán, que incluyó ataques directos y el fallecimiento del ayatolá Alí Jameneí.
Contagio Inmediato en Mercados Emergentes
ALa complacencia cambiaria ha terminado. Según datos de Monex Grupo Financiero, el 91% de las divisas de mercados emergentes están retrocediendo frente al billete verde. Los inversionistas institucionales han comenzado a desarmar posiciones especulativas (carry trade) para limitar su exposición. Aunque el Índice Dólar (DXY) mostró un retroceso marginal, la presión compradora de dólares como activo refugio ha empujado a la moneda mexicana hacia la resistencia técnica de los 17.42 pesos, niveles de estrés no vistos desde principios de febrero.
El Espectro de un Choque Regional
El análisis de Banco Base pone sobre la mesa el escenario más temido por los mercados: una guerra regional prolongada. Los ataques a la infraestructura nuclear iraní y las represalias contra bases estadounidenses eliminan cualquier pronóstico de resolución rápida. Para la economía mexicana, esto significa importar volatilidad por una doble vía: el encarecimiento de la logística global y un inminente shock en los precios de los energéticos que podría reactivar presiones inflacionarias internas.
Perspectiva Estratégica
Para los Directores de Finanzas (CFOs) y tomadores de decisión, el mandato de esta semana es claro: proteger los márgenes. La rentabilidad de las empresas importadoras o con pasivos dolarizados está bajo fuego cruzado. Es imperativo abandonar la expectativa de un peso perpetuamente fuerte y activar o reestructurar instrumentos de cobertura cambiaria (hedging). El riesgo geopolítico no respeta los fundamentales macroeconómicos locales; en tiempos de conflicto internacional, blindar el flujo de caja operativo es la única garantía de continuidad corporativa.
Fuentes: El Economista (2026).




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